Autoridades  
 Documentos  
 Enlaces  
 Arte y Cultura  
 Calendario Peronista  
 Foro de Discusión  
 Libro de Visitas  
 Biografías  
 J. D. Perón  
 Evita  
 Cátulo Castillo  
 E. S. Discépolo  
 Leopoldo Marechal  
 Arturo Jauretche  
 D. Passaponti  
 Gerardo Vallejos  
 José María Rosa  
 Felipe Vallese  
 Elecciones  
 Contáctenos  
 Historia del Peronismo  
 Mapas Electorales  
 Agenda y Actividades  
 Escuela  
 Usuarios  



(1906/1991)

Historiador Argentino, abogado y profesor universitario fue uno de los más respetados y consultados historiadores de la corriente que se llamó revisionista.

Nació en Buenos Aires el 20 de agosto de 1906, en el seno de una familia tradicional cuyo bisabuelo, Vicente Rosa, llegado desde España en 1828 fue director de aduanas durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas.

Su abuelo, José María, abogado de prestigio, llegó a Ministro de Hacienda de la administración de Julio Roca. Se recibió de abogado a la temprana edad de 20 años y luego de un breve paso como juez de instrucción se dedicó a la enseñanza, tanto en cátedras universitarias como secundarias. De su experiencia como Juez de instrucción en Santa Fe nació su primer libro Más allá del Código.

Su segunda obra, de 1936, fue en realidad su tesis doctoral y se publicó con el título de Interpretación religiosa de la Historia. En ella examinaba la historia como la sociedad en el tiempo, descartando las visiones institucionales, raciales, periodísticas o épicas.

Residió en Santa Fe, donde dictaba cátedras de derecho constitucional y en esa ciudad, junto con otros estudiosos de la historia fundó en 1938 el Instituto de Estudios Federalistas, desde donde se dictaron conferencias, se establecieron lazos con entidades similares en el país y en el exterior y a través de ellas se perfiló una vigorosa corriente de los que buscaban "revisar" la historia y sobre todo mirarla desde un ángulo social.

En 1942 salió su primer libro de historia Argentina, Defensa y Pérdida de Nuestra Independencia Económica, en la que se enrolaba en una posición proteccionista e industrialista, contraria al liberalismo instalado.

En 1945, ya sumado a la naciente corriente de pensamiento nacional de acción política, debió trasladarse a Buenos Aires por desinteligencias con el rectorado y algunos centros de estudiantes, fruto de su militancia política e histórica. Centró entonces su actividad en la Universidad de La Plata, ejerciendo también la cátedra en colegios secundarios. Por entonces publicó Nos Los Representantes del Pueblo, en la que historió –y criticó- la obra de los constituyentes de 1853 y La Misión García ante Lord Strangford, en que denunció el pedido de coloniaje de Alvear en 1815.

La llamada Revolución Libertadora lo dejó cesante para luego encarcelarlo, en ocasión de la detención de su amigo John W. Cooke, a quién había dado refugio en su casa. Pasó 35 días incomunicado para luego participar en un gracioso y demencial interrogatorio por quien se denominaba Capitán Ghandi donde se lo acusaba de complicidad con el régimen depuesto... en 1852.

Luego de 70 días de prisión salió para militar más activa y decididamente, enrolándose en el intento del General Valle del 9 de junio. La dictadura de Aramburu lo buscó para fusilarlo pero consiguió pasar a Montevideo y de allí, aceptando una invitación del Instituto de Cultura Hispánica, viaja a España donde ermaneció hasta 1958, en que publicó uno de sus clásicos: La caída de Rosas. En el exilio, sobrevivió ejerciendo el periodismo y dando conferencias en distintos ámbitos.

Volvió para sobrevivir de lo poco que le producían sus publicaciones y artículos y eventuales cursos de historia, que daba permanentemente en sindicatos de todoel país.

Su actividad tenía como marco el Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, entidad de la que fue presidente muchos años. De esa época son sus libros El Cóndor Ciego, Rivadavia y el Imperialismo Financiero y La Guerra del Paraguay y las montoneras Argentinas". A raíz de esta última publicación su nombre pasa a ser muy conocido en el Paraguay, a donde fue invitado permanentemente a dar conferencias o asistir a eventos relacionados con el prócer máximo Paraguayo.

Mientras tanto participó activamente en lo que se llamó la resistencia Peronista convirtiéndose en uno de sus referentes más respetados y queridos. Es en ese período que el movimiento Peronista, antes indiferente toma con entusiasmo las banderas revisionistas y las hace suyas. Rosa integraría la comitiva de notables que fueron a buscar a Perón en el famoso vuelo charter del 17 de noviembre de 1972.

Para entonces ya se había publicado su HISTORIA ARGENTINA. obra de 13 tomos a los que luego de su muerte se le agregaron ocho más.

El General Perón, en ejercicio de la presidencia, dispuso que se hiciera cargo de la embajada en Asunción, considerando su prestigio en Paraguay.

Muerto Perón, tuvo desinteligencias con el canciller Vignes y optó por aceptar la embajada en Atenas, donde permaneció hasta el golpe militar de 1976.

Regresó a Buenos Aires, donde sus libros eran retirados de las bibliotecas y su nombre puesto en un "cono de silencio". Pero el viejo luchador no se resignaba a quedarse de brazos cruzados. Es así como se fundó la revista Línea subtitulada La voz de los que no tienen voz.

El propósito fue mantener viva la llama del pensamiento nacional y mostrar que subyacía otra Argentina llamada a renacer. No pudieron los militares acusar a Pepe Rosa de ser guerrillero solo porque su figura era demasiado visible y conocida. Pero buscaron todos los medios para acallarlo, desde el secuestro de
la revista hasta los innumerables juicios entablados en su contra. Pero "Línea", cada vez con más coraje, salió adelante y fue la única voz distinta que se escuchó durante esos años de plomo.

Su vida se apagó el 2 de julio de 1991 muriendo en forma serena, como compensación a la vida de lucha que tuvo.


Usuario:
Clave:
Nuevo Usuario
Recomendá esta página





© 2000/2010 - Partido Justicialista de Moreno - info@pjmoreno.org.ar - Bs. As. - Argentina